En un soplador lobular los lóbulos giran de forma sincronizada dentro del cuerpo del soplador, succionando aire o gas por la boca de entrada, este aire es transportado por la cavidad formada entre el cuerpo y los lóbulos para luego ser comprimido y expulsado por la boca de salida. Al no existir rozamiento, no se requiere de lubricación en sus elementos internos; por lo que el gas se transporta libre de contaminantes y el mantenimiento del equipo resulta mínimo.

El funcionamiento de un soplador regenerativo consiste introducir aire o gas en un canal lateral a través de la boca de entrada, el aire o gas se acelera por medio de un impulsor que gira dentro de la cámara del impulsor. El aire o gas presurizado resultante se elimina por la boca de escape.
Estos sopladores se encuentran disponibles en configuraciones de una etapa (un solo impulsor), doble etapa (dos impulsores) o triple etapa (tres impulsores). Los diseños que no requieren lubricación resultan de bajo mantenimiento ofreciendo un servicio continuo y confiable.

En este tipo de sopladores el aire entra por el centro de un impulsor giratorio y se divide entre sus aletas. A medida que el impulsor gira, acelera el flujo de aire hacia afuera mediante fuerza centrífuga. Este aire a alta velocidad se difunde de forma dosificada en la carcasa, para crear presión con un amplio rango de flujo volumétrico posible debido a la geometría abierta del impulsor.